En plena autarquía, por Decreto de la Presidencia del Gobierno de 22 de enero de 1942 se encomendó al Instituto Nacional de Industria la organización de empresas que tuvieran por misión la obtención de carburantes y lubricantes por destilación de rocas bituminosas. Con esta finalidad fue creada el 24 de noviembre del mismo año la “Empresa Nacional Calvo Sotelo” de Combustibles Líquidos y Lubricantes, que a su principal cometido de destilar las pizarras bituminosas de la cuenca de Puertollano, sumó después la de construir una refinería de petróleos en la zona de Levante y, más tarde, la elaboración de un Plan Nacional para el aprovechamiento racional y económico de las pizarras y lignitos nacionales con vistas a la producción de carburantes, lubricantes e industrias conexas.
El Plan Nacional establecido con arreglo a estas normas fue sancionado por la Ley de 26 de mayo de 1944, aprobada por las Cortes Españolas, por la que se encomendó al Instituto Nacional de Industria su ejecución y desarrollo.
Las instalaciones previstas en dicho Plan se ubicaron en Puertollano (Ciudad Real), Ebro (Zaragoza, Escatrón y cuenca de Teruel), As Pontes de García Rodríguez (Coruña) y Levante (Cartagena).
En As Pontes se planificó la construcción de una central térmica de 32 MW (2x16), una fábrica de combustibles líquidos y lubricantes y las instalaciones mineras precisas para abastecer de combustible y materia prima a estas instalaciones.
El Monopolio de Petróleos se reorganizó el 17 de julio de 1947, tras 20 años de existencia. Se acaba con el antiguo arrendamiento para sustituirlo por un régimen que reforzaba la intervención del Estado en la compañía. La nueva ley recuperaba la capacidad del Estado de otorgar concesiones para las actividades relacionadas con los hidrocarburos, excepto lo que tenía que ver con distribución y comercialización de los mismos, que quedaba bajo competencia de CAMPSA.
Tras varias vicisitudes empresariales, la espectacular crisis económica suscitada a finales de 1973 obligó a ciertos reajustes. Así apenas un año después, se constituía la Empresa Nacional de Fertilizantes (ENFERSA) con la aportación de las instalaciones de fabricación de abonos de la Empresa Nacional Siderúrgica (ENSIDESA), de la Refinería de Petróleos de Escombreras (REPESA) y de la Empresa Nacional "Calvo Sotelo" (ENCASO). El 28 de noviembre de ese mismo año, ENCASO, REPESA y ENTASA se fusionaron y formaron ENPETROL que paso a convertirse en la empresa refinadora de petróleo más grande de España. Su evolución empresarial posterior derivará en la creación de la empresa REPSOL